En busca de la ARMONÍA
Como cualquier hispanohablante conocía la palabra armonía, pero he de confesar que no la había utilizado más que para asuntos musicales o de dinámica -parte de la física-. Sin embargo, armonía como propiedad o estado en el que encuentra alguien, o algo, da mucho de si. Porque no es la armonía entre lo que somos y lo que queremos ser la situación ideal. No es la armonía entre lo que pensamos y lo que hacemos lo que nos gustaría conseguir. No es la armonía entre lo que sentimos y lo que pensamos lo que nos gustaría que pasara siempre. Armonía interna y armonía con nuestro entorno -personal y medioambiental-. No será esta armonía sinónimo de esa felicidad que debemos conseguir. Al final, el madurar con el paso del tiempo es ajustar -tras conocerse mejor- nuestra forma de actuar con las verdaderas potencialidades, y variar aquello que te genera insatisfacción o al menos compensarlo desarrollando nuevas habilidades, es decir armonizar tu comportamiento respecto a ti mismo y respecto a la r...