domingo, 21 de mayo de 2006

Pienso, existo y me equivoco

Pensar es un ejercicio muy divertido. A lo largo de nuestra vida establecemos hábitos y reacciones basados en modelos de comportamiento, inicialmente instintivos o heredados de nuestros padres, que se van contrastando con el paso del tiempo, y que cambiamos en el caso de que el aprendizaje de la vida nos indique claramente que están equivocados. A veces la vida no nos da la oportunidad de contrastar patrones de comportamiento y podemos estar equivocados a lo largo de toda nuestra existencia. Un patrón de comportamiento equivocado se manifiesta, en muchas ocasiones, en el aislamiento y el sentimiento de soledad.
En mi opinión es conveniente y necesario poner en duda la mayoría de información recibida, por salud mental, aunque normalmente esto se realiza (en la adolescencia) cuando se suele tener idealizada la propia naturaleza en sentido favorable o desfavorable.
Entre las cuestiones que uno debe plantearse y que realmente afecta enormemente al exito personal, es "saber querer". Es muy habitual que alguien te diga que te quiere, que lo diga sinceramente, pero no te sientes ayudado por esa relación sino todo lo contrario. Saber querer y aprender a disfrutar de querer, sin que sea necesario que te quieran, es la mejor herramienta para disfrutar de la vida.

Otro día más

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