domingo, 30 de diciembre de 2007

Saber querer

Es una pena que no se nos enseñe a querer en la escuela. Porque no todo el mundo sabe querer bien. Hay personas que te dicen sinceramente que te quieren y a pesar de ello no sientes que te mejoren la vida. ¡Pues vaya querer es ése! ¿Es qué no quieren bien? Sí, eso es. Es como el que te dice las cosas “por tu bien”, pero no deja de fastidiarte cada vez que abre la boca. ¡Que se calle, por favor! o mejor… ¿Por qué no te callas?

Y es que el asunto del querer no es fácil, para muchos. Si alguien te quiere bien te lo tiene que demostrar: respetando tu derecho a equivocarte, aconsejándote sólo si le pides consejo, estando dispuesto a ayudarte para solucionar tus problemas, sintiendo claramente que se alegra de tus triunfos. No te quiere bien, en cambio, el que pretende aislarte de tu entorno y encerrarte en una urna (para "su bien", y no para el tuyo), el que pretende que renuncies a tus ideas y asumas las suyas, el que se siente superior y no igual a ti.

Normalmente, el que no sabe querer ni siquiera se quiere bien a si mismo. Vive intentando demostrar, y demostrarse, que puede hacer algo que los demás no pueden. Intenta compensar externamente (implicándote) los desequilibrios y la falta de estima que debe resolver internamente.

Realmente no saber querer es un problema grave, para uno mismo y para tu entorno. Y si tienes la mala suerte de enamorarte de alguien así: lo pasas mal, pero que muy mal.

Propongo que dada la importancia del tema, que cada persona indique los trucos que utiliza para librarse de ese riesgo muy evidente.

No obstante seguro que esta nochevieja encontramos a la pareja ideal (los que no la tengan) con una infinita sabiduría en el arte del querer. Y si no, a disfrutar de las ventajas de la falta de pareja, evitando los incovenientes de los errores de elección (que no de erección ;-)).

El tiempo libre navideño ayuda en esto del blog. Feliz inicio del 2008.

Si yo fuera vaca…


Si yo fuera vaca me gustaría pacer en algún prado asturiano, siempre verde y abundante. Me gustaría que cuando llegara mi celo un sano y apuesto toro bien dotado atendiera solícito mis necesidades. Me encantaría tener terneros que amamantar y de esa forma liberar la enorme presión de mis fantásticas y productivas ubres. Incluso me gustaría que me ordeñaran manoseándome los bajos. Mi vida sería simple y corta. Comer, crecer y reproducirme.

Además, si yo fuera vaca, me evitaría:

1. Mis desavenencias emocio-racionales con graves crisis de autoestima.
2. Los conflictos ideológicos con mi pareja.
3. Las disputas sobre cómo educar a mis vástagos.
4. El aguantar las insufribles reflexiones, traumas, fobias y desvaríos de mis vecinos.
5. El tener que creerme, o no, las promesas de políticos y demás iluminados.


¡Ay que ver! La de desventajas que supone tener la ventaja de disponer de la razón, la inteligencia, como herramienta para buscar soluciones a los problemas. Y a la vaca no te va tan mal. Pese a ello, prefiero no ser vaca.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Cambios en el título del blog

En primer lugar quiero agradecer a algunos compañeros de aventura "bloguera" que han hecho enlaces a estas páginas, así como los comentarios e incluso algún halago que he recibido.

Tal vez os haya sorprendido que ya voy por el cuarto cambio de título (si no llevo mal las cuentas) a este blog, así tenemos:

- Vivir y pensar.
- Pienso, existo, me divierto y me equivoco.
- Persiguiendo la felicidad.
- Disfruta de tu vida. Consigue tu felicidad.

Los dos primeros títulos son en realidad muy parecidos, con la matización que hace el segundo en cuanto a lo divertido que puede resultar reflexionar y lo inútil que a veces resulta, sobretodo respecto a asuntos personales muy relacionados con los instintos y las emociones.

La introducción de la palabra felicidad fue consecuencia, en primer lugar, de un intento de conseguir un título más atractivo (por ver si caía algún despistado), y en segundo lugar, por considerar que realmente es la felicidad el "objetivo vital" de todo ser humano.

Pero "persiguiendo la felicidad" no me acababa de convencer porque daba la sensación de que la felicidad fuera algo ajeno a uno mismo, y yo no pienso eso. La felicidad, para mi, es una postura ante la vida. Se puede sentir en cualquier circunstancia en la que te encuentres y puedes no conseguirla, también, independientemente de tener el más favorable de los entornos. Se puede ser feliz y estar triste, o alegre. Por eso cambie de nuevo el título del blog, y pasó al actual.

Para disfrutar de la sensación de felicidad tienes que sentirte bien contigo mismo y con tu entorno y centrar tus recursos en el presente.

Es un error dedicarse a darle vueltas a lo que pudo ser y no fue. Así como también dedicar muchos recursos a prever el futuro, dado el grado de incertidumbre sobre las condiciones que habrá en él. Aprovechar el presente, viviéndolo responsablemente y utilizándolo para mejorar, es la mejor alternativa de uso de los escasos recursos de que disponemos. Haciéndolo así, al comprobar los resultados de ese aprendizaje, se obtiene una sensación agradable que mantiene la motivación para continuar incidiendo en ello.

Por otro lado, sentirse bien con "el entorno" no es posible si no te sientes bien con la persona con quien más tiempo estás, que eres tu mismo. Nadie se relaciona bien con otros si no es capaz de llevarse bien con uno mismo. Para auto llevarse bien es necesario conocerse y asumir tu parte emocional, y estar dispuesto a aprender y mejorar respecto a tu parte racional, aumentando el porcentaje de aciertos, además de la calidad de las soluciones, a los problemas que el día a día te plantea.

Sólo pretendía justificar los cambios de título del blog y casi ha salido una entrada "pseudodogmática" de autoayuda. No os creáis todo lo que cuento, que como inicialmente titulé, me divierto y me equivoco (a veces).

Feliz 2008 a todos.

domingo, 23 de diciembre de 2007

Todos contra el canon


No quiero que paguemos justos por pecadores. Feliz Navidad.

viernes, 14 de diciembre de 2007

Utilizar y dejarse utilizar

Nunca son sencillas las relaciones entre personas. Cada persona, en un momento dado de su vida, en cuanto a su forma de actuar, viene condicionada por un componente racional y un componente emocional. El componente racional ha evolucionado con el transcurso de la vida, mientras que el componente emocional es mucho más estable (invariable) al paso del tiempo. Al aprender modificamos nuestros esquemas racionales, vamos eligiendo aquellos que más nos convienen, con los que mejores soluciones encontramos a los problemas. Si en algún momento actuamos en contra de nuestro esquema racional aparecen las incoherencias, que suelen ir asociadas a auto reproches. Solamente cuando admitimos el componente emocional como condicionante de nuestra conducta asumimos conductas racionalmente incoherentes de las que debemos estar dispuestos a “pagar” sus consecuencias.

Cada vez es más fácil encontrar relaciones personales basadas en un instrumentalismo puro. Es decir, utilizan a las personas como instrumentos (objetos) sin que se espere reacción. Son relaciones que están fundamentadas, en el mejor de los casos, en análisis racionales que no tienen en cuenta el componente emocional de las personas y que por tanto no son realistas en cuanto a la verdadera respuesta que se produce en el individuo utilizado. Así, a veces se “utiliza” a otras personas para no sentirse solo, para sofocar instintos básicos, para aparentar, … importando un carajo, o poco más, las consecuencias reales sobre el individuo utilizado.

Muchas personas que han tenido un fracaso de pareja, desengañadas de la inicialmente idealizada “relación para toda la vida”, tienden a establecer relaciones instrumentales. En algunos casos por el temor a implicarse más de la cuenta y volver a fracasar, y en otros tan sólo para cubrir necesidades.

Un gran amigo muy viejo que tuve me decía con rotundidad que la mejor forma de conseguir la felicidad es a través de tener buenas relaciones personales, y que lo peor de la vejez era la cantidad de buenas relaciones que acababan por la muerte de tus amigos. Cada vez estoy más de acuerdo con su opinión y estoy convencido de que las relaciones “intrumentales” no son el mejor camino para disfrutar de una buena vida.

Saludos.

domingo, 9 de diciembre de 2007

Sexo y seso

Estos dos condimentos resultan imprescindibles para el equilibrio de una persona adulta. Un buen amigo cuya profesión incluye mantener, con posibilidad de charla, durante 45 minutos a sus clientes, calcula que el 70 % de ellos están desequilibrados. El sexo compartido cada vez resulta más fácil y el sexo solitario es gratis, ¿será qué lo que falta es más seso? ¿Más reflexión? ¿Más tiempo para madurar la cantidad de información que nos llega? Tal vez si se dedicara el mismo tiempo que damos al sexo a la reflexión estariamos más equilibrados. Aunque seguro que sería mejor dedicar mucho más tiempo a ambos aspectos.

Saludos.

jueves, 6 de diciembre de 2007

La pereza es la madre de la pobreza

El título de esta entrada corresponde a una frase hecha que mi padre solía repetir. Cuando se alude a la pobreza no se está refiriendo a la falta de dinero sino a desaprovechar las oportunidades que el acontecer de la vida te depara. Desde luego sería un error interpretar el título como que todos los pobres son perezosos (los habrá que sí y los habrá que no). Dicho esto, nos metemos en harina.

Ser perezoso es algo natural. La ciencia dice que todo tiende a la mínima energía y máxima entropía. O sea, que ser perezoso y desordenado es lo que nos pide el cuerpo en cuanto a materia que somos (esto nos tranquiliza la conciencia a muchos). Tenemos, no obstante, que valorar las consecuencias de dejarnos llevar por esa tendencia natural.

Opino que el triunfo de la pereza es la muerte y que dejarnos dominar por la misma es vivir menos y vivir mal.

No estoy diciendo que no se deba descansar, ni que la falta de estrés sea negativa. Descansar es necesario para evitar el agotamiento y reponer energía. Pero estar siempre “tumbao a la bartola”, sin aprovechar al menos tu capacidad de pensar y reflejar tus pensamientos, resulta una situación poco recomendable.

En contrapartida, pienso que muchas veces hacemos demasiadas cosas sin aprovechar cada una de ellas de forma completa, sin evaluar sus consecuencias, sin ser capaces de aprender de las mismas. En Occidente, en contraposición con las culturas orientales, la rapidez es un valor muy considerado. La gente aquí tiende a hablar y responder a las preguntas de forma inmediata, y si hay pausas "injustificadas" se consideran signos de imbecilidad que no estamos dispuestos a asumir. Por otra parte, tal vez, admitimos mejor la incoherencia que en Oriente donde por “un quítame de ahí esas pajas” se hacen el Harakiri.

Saludos.

domingo, 2 de diciembre de 2007

Tipos de imbéciles

Todos tenemos cierta tendencia a la imbecilidad. Algunos no consiguen superar esta atracción natural y caen en el agujero negro, y otros luchamos diariamente para liberarnos con más o menos éxito del abismo.

A título individual lo peor que te puede pasar es ser imbécil, pero lo siguiente en grado de desgracia es enamorarte o tener una relación personal próxima con un imbécil. Es por ello que hay que dedicar tiempo a intentar detectar con prontitud este tipo de personas que te pueden amargar la vida.

Fernando Savater en “Ética para Amador”, libro dedicado a su hijo y que pretende ser una guía para adolescentes respecto a lo importante de la vida, hace una clasificación que me parece muy interesante y que no transcribo de forma exacta ni completa porque no consigo encontrar el libro, pero que más o menos establecía estos tipos.

a) Aquellos que no saben lo que quieren, ni les importa el averiguarlo.
b) Aquellos que todo lo quieren, tan solo por ansia de poder.
c) Aquellos que saben lo que quieren pero no ponen suficiente empeño en conseguirlo, no luchan por ello.
d) Aquellos que siempre quieren lo que opina la mayoría, o justamente lo contrario, siempre están en contra de lo que opina la mayoría.

Seguro que cualquiera de nosotros hemos conocido a personas que responden a estos perfiles y que realmente generan sensaciones desagradables cuando te relacionas con ellos. Sería más fácil y agradable que cada uno llevara un cartel tipo manifestante, en pecho y espalda, que advirtiera del tipo de imbécil, o no, que es.

Saludos.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Valores mayoritarios en nuestra sociedad

Cualquier opinión respecto a este tema es una simplificación de la realidad, no obstante si la consigue explicar en gran parte (la realidad) podemos considerar el "modelo" útil.

Básicamente pretendo jugar a ordenar cuatro aspectos o valores que se asocian a cada persona, y hasta qué punto ellos contribuyen a la valoración social. Los "valores" son: la honradez, la inteligencia, el atractivo físico y el poderío económico.

En mi opinión, el factor que en mayor medida determina la valoración social de un individuo es su poderío económico. Hay una legión de ciudadanos que admiran a cualquiera que tenga suficiente poderío económico, independientemente de cual haya sido el origen de éste. Tanto es así, que puede un rico ser: gitano, o negro, o extranjero, o feo, o imbécil, o de comportamientos poco éticos, pero por encima de esas pequeñeces tendrá la consideración social de una buena parte de la sociedad. Las pequeñeces antes mencionadas se convierten en graves condicionantes si el individuo es pobre. Podemos llegar a afirmar que lo peor que te puede pasar en esta sociedad es ser pobre.

El atractivo físico es el segundo factor en importancia en la valoración social. Es por ello que los viejos están mucho menos valorados socialmente que los jóvenes, los discapacitados menos valorados que los no discapacitados, los feos peor que los guapos, las cuarentonas peor que las veinte añeras, …. En general a mayor atractivo sexual mayor valoración social. Esto se manifiesta en que uno es capaz de “entender” con mayor grado de comprensión los “pequeños errores” cometidos por los guapos que los “insufribles e injustificables errores” de los feos.

Pasemos a la inteligencia. Entendida como la capacidad de aprender con el paso del tiempo y mejorar con ello el porcentaje de soluciones acertadas que uno va dando a la sucesión de problemas que es la vida. Bueno, pues resulta evidente que el ser inteligente o imbécil no es un factor relevante en la valoración social, o por lo menos su relevancia no tiene nada que ver con los dos aspectos o valores anteriormente señalados. Como el inteligente sea pobre y feo el panorama que se le presenta es bastante poco atractivo.

Pero todavía hay un factor menos relevante que es la honradez o el ajuste del comportamiento a patrones éticos. ¿Cuántas personas admiradas socialmente han pasado por la cárcel, o han sido imputadas judicialmente? Bastantes: Mario Conde, Paris Hilton, cantantes, bailarines, deportistas (todos ellos ricos y guapos). Eso es una pequeñez sin ninguna trascendencia desde el punto de vista de la valoración social si estas bien provisto de “pasta” o eres tremendamente “sexy”.

Por todo ello cuando frote una lámpara mágica, y se me aparezca el genio, no voy a tener ninguna duda respecto al orden de los deseos que le voy a pedir. En primer lugar, que me ingrese unos cuantos cientos de millones (de euros, por supuesto) en mi cuenta corriente. En segundo lugar, el cuerpo más sexy que disponga en ese momento. A partir de ahí, cualquier capricho que se me ocurra, puesto que lo principal lo habré obtenido.

Saludos.

sábado, 24 de noviembre de 2007

Titulitis y sus consecuencias

El título universitario sigue siendo una buena herramienta de promoción social en España. No es lo mismo ser médico, arquitecto, ingeniero, etc... que no serlo. El reconocimiento y la promoción social va asociada a la formación recibida más que a la calidad del trabajo realizado. Es decir, ser médico, independientemente de su buen hacer o no, es mejor que ser carpintero, barrendero, panadero, pastelero o agricultor, por bien que realicen estos últimos su trabajo.

Como consecuencia de lo cual:

- Nadie quiere dedicarse a trabajos que no exijan titulación.
- Sólo los que tienen titulación pueden enseñar, incluso para poder ejercer o aprender oficios manuales, y no pueden aquellos que aun demostrando que realizan excelentemente su trabajo no disponen de titulación.
- El trabajo bien hecho no tiene la valoración social debida y la chapuza es mejor tolerada aquí que en cualquier otro país.

Me parece uno de los problemas más graves que tenemos aunque nadie habla de ello, y a pesar de que condicionará nuestro futuro.

El chapuza, con título o sin titulo, debiera ser despreciado socialmente mientras que el trabajo bien hecho debiera ser el factor determinante para la consideración social, independientemente de la necesidad o no de titulación para su desempeño.

Saludos.

sábado, 17 de noviembre de 2007

¿Tener, o ser pareja?, o todo lo contrario.

El porcentaje de parejas que se rompen ha aumentado últimamente. ¿Cuál puede ser la causa o causas? Debe tener algo que ver con el criterio para elegir pareja, las expectativas que supones a esa situación de pareja, y la percepción de las ventajas e inconvenientes de mantenerla.

Veamos. Respecto al criterio para elegir pareja para mí, que no ha cambiado gran cosa, sigue siendo el amor pasional (“animal”, con perdón), es decir, básicamente visual y emocional.

En cuanto a las expectativas, sí que pienso que ha habido cambios. En general, los individuos no nos consideramos, hoy en día, satisfechos respecto a nuestra situación y esperamos que la variación de vivir en pareja debe suponer un cambio “radical” a mejor. Tenemos la expectativa de “cambio de vida” y no de simple mejora.

Las ventajas e inconvenientes de mantener la pareja están condicionados por las expectativas iniciales y la insatisfacción de no haberlas logrado, lo que condiciona la tendencia a romperla hasta encontrar ese óptimo “alcanzable”.

Teóricamente, se podría mejorar la estabilidad de las parejas si:

a) El criterio para seleccionar a la pareja fuera más racional. Me explico: Una relación con una persona “conviene” cuando te ayuda a encontrar mejores soluciones a los problemas del día a día. Y no conviene cuando el mantenerla te aumenta de forma considerable la sensación de dificultad para el transcurso de la vida (te complica la vida, vamos). Realmente, esto es demasiado revolucionario y va en contra de todos los cuentos que cuentan a niños y niñas.
b) Las expectativas del cambio de situación debieran ser más realistas. Ahora las parejas se suelen formar más tarde que antes, cada uno tiene una vida previa apoyada sobre cierta experiencia. No es realista suponer que el cambio “va a ser la leche” sin ningún inconveniente, aunque sea lo que te pide el cuerpo y lo que te han contado en cuentos y películas.
c) Respecto a las ventajas y desventajas habría que entrar en muchos aspectos: económicos, sociales (esta de moda estar “separado”), por lo que nos meteremos en ello otro día.

En la práctica: nada de nada. Hay algunas asociaciones minoritarias que promueven “el reinvento de la seducción” y alguna otra iniciativa con escasísimas posibilidades de éxito dada la naturaleza humana.

Saludos.

lunes, 22 de octubre de 2007

Aprovechar el paso del tiempo

Cada uno nacemos marcados genéticamente con un porcentaje inicial de decisiones acertadas. Hay quien nace con mejor condición natural que otros. Este porcentaje depende básicamente de la capacidad de percibir lo positivo o negativo de una situación, y de la sensibilidad ante las reacciones que provocan en los demás nuestras conductas.

Podemos aumentar nuestro porcentaje de aciertos, o disminuir el de errores, si aprendemos con el paso del tiempo. Para aprender es necesario, en primer lugar: considerar que tienes libertad para elegir la solución a cada uno de los millones de los "problemas" que se te presentan (hora de levantarte, forma de contestar ante una pregunta, etc...). En segundo lugar: saber que actues o no actues, estas dando una solución a ese problema. No actuar es una solución ante una situación o problema. En tercer lugar: tienes que evaluar si te conviene o no la repercusión de tu decisión, y por último en función de ello repetir o descartar esa solución para el futuro (Popper, Karl Raimund -1995-, La responsabilidad de vivir: escritos sobre política, historia y conocimiento, Ediciones Paidós Ibérica. ISBN 978-84-493-0167-4)

La vida es una sucesión de problemas a los que vas dando solución. Sólo los muertos no tienen problemas. Lo que genera satisfacción o insatisfacción es la calidad de las soluciones que das a los problemas. Las personas que encuentran soluciones de calidad a sus problemas tienen una vida más satisfactoria, SON MÁS FELICES.


Es una obligación, para mi, aprender e intentar mejorar el porcentaje de aciertos. Además, todos podemos y debemos hacerlo.

Saludos.

lunes, 15 de octubre de 2007

Cambio climático y Nobel de la Paz

No me creo que las variaciones de las temperaturas en la tierra sea consecuencia del aumento del porcentaje del anhídrido carbónico en la atmósfera. No me creo que el hombre a través del consumo de combustibles fósiles sea el responsable de esos cambios. Sé que me convierto automáticamente en un hereje, anticientífico, para el poder político dominante. No sería la primera vez, que la opinión “mayoritaria” en un momento dado se ha demostrado, pasado el tiempo, que era errónea.
Existen prestigiosos científicos que no comparten la opinión "mayoritaria" y que consideran que las variaciones de la actividad solar son las causantes del incremento de temperaturas. Existe un video en Youtube, con subtitulos en español, al respecto.
No entiendo porqué le han dado el Nobel de la Paz a Al Gore, dado que el objetivo de este premio según los estatutos de la propia fundación Nobel es: "el premio que se otorga al individuo o grupo que más haya trabajado por la fraternidad de las naciones, por la abolición de los ejércitos o por la promoción de congresos de paz". Qué alguien me lo explique.

jueves, 11 de octubre de 2007

El nacionalismo y la alergia

Confieso que busque en Internet el procedimiento para inscribirme como apátrida después de algún acontecimiento de nuestra historia reciente. Confieso que para mí la exaltación del nacionalismo y de la diferencia, siempre supone la defensa de la superioridad de los nacionales frente a los de las otras naciones. Confieso que pienso que a través de la manipulación de los sentimientos patrióticos y religiosos se han propiciado las mayores masacres de la Humanidad. Confieso que el concepto de nación y soberanía nacional me parece anacrónico teniendo en cuenta las tecnologías de comunicación actuales.

Pese a lo anteriormente expuesto, la reacción de los dirigentes actuales del PSOE y del Gobierno ante el video del Sr. Rajoy me parece alérgica, y por tanto desproporcionada.

El Sr. Rajoy tiene derecho, como cualquier ciudadano, a la libre expresión de sus opiniones en la forma que considere más oportuna. Las críticas sobre la forma y el fondo del mensaje (hay que leerlo) son fruto más de la aversión anti-PP del PSOE que del contenido del mensaje. Cualquier dirigente nacionalista de cualquier comunidad autónoma que enviara un mensaje de contenido similar el día previo a la Fiesta Autonómica sería aplaudido por el Gobierno del PSOE.

Amigos, disfrutad de un día festivo adicional (12 de Octubre) y no demonicéis ni a los que pongan o lleven banderas, ni a los que no lo hagan. Defender la libertad es lo importante.

Saludos.

martes, 9 de octubre de 2007

Reapararezco

Animado al sentirme acompañado en la aventura del Blog por una admirada y buena amiga, he recuperado la información para poder ampliar mi blog. Espero ser más constante en mi participación y hacerla más atractiva en cuanto al contenido y forma (con las nuevas herramientas disponibles). Trataré de opinar sin el condicionante de lo políticamente correcto de la actualidad y de los asuntos que considero importantes, aunque no aparezcan en los medios de comunicación. A título de adelanto me interesa:

- las crisis de las relaciones de pareja
- la desigualdad entre hombres y mujeres
- la disminución de la miseria en el mundo y la situación actual
- la libertad personal y el derecho a equivocarse asumiendo sus consecuencias
- el desarrollo personal

A ver que da de si. Pronto me pondré a ello aprovechando las nuevas fechas festivas. Invito a cualquiera a apoyar o polemizar con mis opiniones como forma de practicar el razonamiento e impulsar la imaginación.

No soy tan serio como escribo, pero me resulta dificil utilizar otro registro.

Saludos a todos.